martes, 22 de octubre de 2013

El Lector de Bernhard Schlink

El tema de este ensayo es la culpabilidad de Hanna.
Hipótesis: Proyección de la culpa alemana en Hanna
Bernhard Schlink nació el 6 de julio de 1944 en Bielefeld, Alemania. Es un escritor y un especialista en leyes que ha sido juez en el tribunal constitucional en Lander de Renania del norte y profesor de historia de derecho en la universidad Humbolt de Berlín. Es el autor de cuatro novelas policíacas protagonizadas por Selbst, acogidas con gran éxito del público y galardonadas con diversos premios;  las cuales lo llevaron a la fama desde su primera publicación en el año 1987. Luego publica El Lector, que fue bienvenida como un gran acontecimiento literario tanto en Alemania como en sus 30 traducciones y se convirtió en un extraordinario best-seller internacional, un clásico moderno. Schlink pertenece a la escuela literaria del postmodernismo, cuyas características se ven claras en su novela "El Lector", como por ejemplo que las verdades absolutas desaparecen y aparecen las afirmaciones relativas, sus novelas invitan a la duda y acerca de ellas, cabe cualquier opinión

La novela de B. Schlink, "El Lector" plantea cuestiones muy profundas como por ejemplo el amor imposible entre un joven adolescente y una mujer madura,  una defensa de la libertad y la dignidad personal; y una recreación del doloroso  y ambiguo sentir de la sociedad alemana ante su pasado nazi, y por ende, un proceso judicial con el nazismo como telón de fondo en busca de culpables por todo lo ocurrido.


Sesión 2:

En primer lugar me referiré al analfabetismo de Hanna, una especie de minoría de edad que no le permite actuar como una persona educada lo hubiese hecho.

Me referiré también a la culpabilidad alemana acerca de todo lo que ocurrió desde 1945; es decir, que acusar a otra gente no exime a toda la sociedad alemana de culpa por permitir todo esto. Esto lo argumentaré con la siguiente cita: 


“El Seminario empezó en invierno, y el proceso en la primavera siguiente… La palabra clave era Revisión del Pasado. Teníamos claro que hacían falta condenas  y en nuestro proceso de revisión y esclarecimiento queríamos condenar a la vergüenza eterna a aquella generación. Nuestros padres habían desempeñado papeles muy diversos durante el Tercer Reich. Algunos habían estado en la guerra, entre ellos dos o tres oficiales de la Wermacht y uno de la SS… Todos nosotros condenamos a la vergüenza eterna a nuestros padres, aunque sólo pudiéramos acusarlos de haber consentido la compañía de los asesinos después de 1945… Señalar a otros con el dedo no nos eximía de nuestra vergüenza. Pero sí la hacía más soportable, ya que permitía transformar el sufrimiento pasivo en descargas de energía, acción y agresividad. Y el enfrentamiento con la generación de los culpables estaba preñado de energía”
“Sin embargo, yo no podía señalar con el dedo a nadie,todas las culpas que se les pudiera achacar a los demás personas de mi entorno social no eran nada comparadas con las de Hanna… Era a ella a quien tenía que señalar con el dedo. Pero, al hacerlo, el dedo acusador se volvía contra mí. Yo la había querido. No sólo la había querido sino que la había escogido”.
Mee referiré por último al trabajo de los verdugos, que se asemeja mucho al de guardiana de campos de concentración, El trabajo de verdugo no se basa en el odio, sino que simplemente en hacer el trabajo bien. Generalmente, las guardianas de campos de concentración actuaban con mucha violencia y odio; pero esto no coincidía con el actuar de Hanna, que se asemejaba mucho más al trabajo de verdugo que al de una guardiana.
Tampoco los verdugos odian a los condenados a muerte y sin embargo, los ejecutan… No estoy hablando de la obediencia debida. El verdugo no obedece órdenes, simplemente hace su trabajo; no odia a las personas a las que ejecuta. Le son completamente indiferentes. Tan indiferentes, que le da los mismoo matarlas o no matarlas”… 

jueves, 17 de octubre de 2013

Reflexión ''El Lector''












Ejercicio escrito supervisado







The Mackay School
Bachillerato Internacional
Literatura Nivel Medio
Rodrigo Ignacio Breguel Gallaher
Código           000425-0003
Número de Palabras: 335


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Ejercicio escrito supervisado.
El Lector
Bernhard Schlink
300-400 palabras


            En función de la actividad oral interactiva,
1.    ¿Qué elementos del papel desempeñado por el contexto se le aclararon o se desarrollaron?
2.    ¿Cómo se desarrolló su comprensión de las consideraciones culturales y contextuales de la obra a través de la actividad oral interactiva?
3.    ¿Qué argumentos y contrargumentos le interesaron más ?
4.    ¿Encontró rasgos particulares en la forma de escribir el autor?
5.    ¿Qué nuevos aspectos de la obra le dio a conocer el planteamiento propio y de sus compañeros?
















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Con respecto al debate y a los argumentos en contra del tema acerca de la culpabilidad de Hanna, pude llegar a una conclusión personal acerca del tema, que sostiene que a pesar de todo lo que se puede decir a favor de que Hanna es culpable, yo creo que no es posible decir que ella sea inocente, pero sí que la culpa no radica en ella de la manera en que  nos quieren hacer creer los testigos, las otras enjuiciadas y el juez.
A pesar de que Hanna si haya cometido este crimen por omisión, es necesario fijarse en los factores que envuelven esta situación. Primero, Hanna representa en la novela a la sociedad más baja de Alemania y Europa en general, mientras que las demás acusadas podrían representar a los sectores con un nivel de educación más alto, por lo que es necesario preguntarse que cómo es posible que una persona analfabeta y sin educación sea más culpable que personas completamente capacitadas moralmente acerca de qué era lo que estaba ocurriendo.
Durante los procesos de enjuiciamiento como es en este caso "el proceso de Auschwitz", lo que buscaban los gobiernos al querer enjuiciar a todos quienes habían servido a las SS y por ende a Hitler, era encontrar culpables de algo que toda Alemania y Europa se debían hacer cargo y así librarse de la culpa que los individuos debían sentir por los asesinatos de millones de judíos de los cuales, reiterándolo, todos tenían la culpa. Los relatos de los testigos del incendio, es decir, lo que dijeron quienes vivían en el pueblo donde se encontraba la iglesia, no fueron escritos por Bernhard con el motivo de dar a conocer un simple testimonio que reforzara la culpabilidad de Hanna, si no que el motivo de aquello era que el pueblo que existía alrededor de la iglesia representaba a toda la población alemana y europea, quienes no hicieron nada para detener las muertes y al igual que Hanna, debería considerársele como un crimen por omisión.