El Perfume fue escrito en el año 1985 durante el periodo del postmodernismo por Patrick Suskind, quien nació en Ambach, Alemania el 26 de marzo de 1949. Suskind estudió historia en Munich y luego se dedicó completamente a la literatura desde el año 1974. Su obra "El Perfume" fue su obra de mayor éxito, ambientada en Francia unos cuarenta años antes de la Revolución Francesa. Durante esta época, llamada post-moderna, los escritores sienten la necesidad de mostrar mundos más oscuros y deshumanizados, pero a la vez un lugar donde no cabe lo maravilloso y lo fantástico, es decir, un mundo realista donde aparecen elementos que si bien pueden ser infrecuentes, pueden suceder.
En la obra se presentan los temas del desinterés material y todo lo que significa una vida egocéntrica. Es complicado referirse a estos dos temas unidos, porque en cierta medida ambos se contradicen. Una vida egocéntrica podría vincularse con el dinero y lo material pero en el caso de Jean-Baptiste Grenouille, el personaje principal, no sucede así. De tal manera, en la novela se presenta el tema del desprecio de lo material en pos de algo distinto.
Comenzando con el primer argumento, el capítulo ocho es la primera instancia en donde el narrador da a conocer las intenciones que tiene Grenouille para su vida y qué quiere hacer con ella: Revolucionar el mundo de los olores y poseer la fragancia de la muchacha pelirroja de la Rue des Marais fueron las primeras ideas que tenía Grenouille acerca de lo que sería su vida. Desde un principio, Grenouille se fascinaba con los olores y los relacionaba con cada cosa, y desde un cierto momento quiso trabajar en una perfumería para así aprender las mejores técnicas de extracción de fragancias. A pesar de su don, el cual lo pudo haber llevado a ganar muchísimo dinero y convertirlo en un hombre muy rico; su intención no era esa: Su ambición no era amasar dinero con su arte, ni siquiera pretendía vivir de él, si podía vivir de otra cosa. Quería exteriorizar lo que llevaba dentro, solo esto, expresar su interior que consideraba más maravilloso que todo cuanto el mundo podía ofrecer. (Süskind, 2006:109) Grenouille tuvo que prometerle a Baldini las tres condiciones que este último le impuso para recibir el certificado de oficial de artesano, las cuales no eran necesarias prometer porque la intención de Grenouille no era competir con Baldini.
A Grenouille no le interesaba su comodidad. Para él, lo único importante era todo lo que tenía que ver con los olores y absolutamente nada más. En la novela encontramos varias ocasiones en donde Grenouille expresa el desinterés que experimenta a estar cómodo por ejemplo en el principio de la novela cuando el personaje principal se encontraba trabajando con Grimal. Grenouille no quería hacer pensar a Grimal que él era una amenaza por lo que se sometió sin rebelarse a los mandatos de Grimal como por ejemplo, tener que dormir sobre el suelo de la habitación donde se hacían las pieles. Además, cumpliendo su deseo de alejarse de los seres humanos, fue capaz de soportar siete años una dura vida en el Plomb du Cantal, un lugar tan inhóspito que muy pocos animales de sangre caliente vivían allí, y en donde Grenouille tuvo que dormir sobre la tierra soportando todo el frío de la noche. Al salir del monte, Grenouille llegó a Montpellier, en donde el Marqués Taillade-Espinasse le ofreció una vida de lujos viajando por todo el Reino Francés pero aún así Grenouille sin decir nada se fue porque deseaba llegar a Grasse, lugar donde cumpliría la última etapa de su deseo de revolucionar el mundo de los olores. Cuando Grenouille llegó a Grasse, lo primero que hizo fue buscar una perfumería en donde pudiera trabajar y aprender las técnicas que Baldini le había dicho en algún momento. Madam Arnulfi no estaba dispuesta a pagar dinero a un nuevo empleado pero Grenouille se declaró satisfecho con dos francos semanales y con vivir en una precaria cabaña: Con esto quedó todo arreglado. Grenouille recibió un apretón de manos, una cena fría, una manta y la llave de la cabaña, un cobertizo sin ventanas que tenía un agradable olor a heno y estiércol de oveja y donde se instaló lo mejor que pudo. (Süskind, 2006:175)
Todo lo que hacía Grenouille tenía un fin. Como ya fue referido antes, el deseo de Grenouille fue en algún momento poseer la fragancia de la muchacha de la Rue des Marais, terminando por matarla pero sin poseer realmente su olor. Al llegar a Grasse, Grenouille deseó poseer la fragancia de una muchacha muy similar a la primera, y con una fragancia mucho más exquisita pero un poco inmadura. Grenouille esperó dos años viviendo en la cabaña e hizo todo el trabajo de la perfumería porque deseaba aprender las técnicas para extraerle la fragancia; y referirse la introducción a "algo distinto" quiere decir el deseo de Grenouille de conseguir las mejores fragancias de las mujeres más bellas: No, ahora pretendía apropiarse de la fragancia de la muchacha que jugaba detrás de la muralla, arrancársela como si fuera piel y convertirla en suya. ( Süskind, 2006:174)